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La educación intercultural en la Escuela Normal Bilingüe e Intercultural de Oaxaca (ENBIO)

 

ESTAMOS EN LA Escuela Normal Bilingüe e Intercultural de Oaxaca, con el director, el doctor Hugo Pacheco Sánchez, y con el doctor Gervasio Montero Gutenberg egresado, profesor e investigador de dicha escuela, para plantearles diversas preguntas sobre la educación intercultural en Oaxaca.

Introducción a la entrevista

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) es una organización internacional, la cual se asume como una entidad técnica, con el objetivo de promover mejores prácticas en materia de política pública, y así fomentar la prosperidad, las oportunidades y crear mejores políticas para una vida mejor. Sin embargo, en los hechos, ha sido un dispositivo para promover políticas públicas entre los países miembros.

Otro dato interesante es que Ángel Gurría, exsecretario de Relaciones Exteriores, en el periodo de Carlos Salinas de Gortari, y de Hacienda en el de Ernesto Zedillo, en México, también conocido como el Ángel de la Dependencia por promover el modelo neoliberal en este país, fue secretario general de la OCDE desde 2006 hasta 2021.

La OCDE, a través del modelo educativo, instruye a los países miembros sobre el currículo, las asignaturas y los materiales considerados más pertinentes para reproducir ciudadanos, acordes con los estándares internacionales, aptos para incorporarse a un sistema global de mercado, producción, competencia y algunos otros sofismas.

Por otra parte, sabemos que la educación intercultural es una expresión polisémica, producto del devenir histórico de la sociedad de la cual se trate; no es la misma en Europa, en África, que en América Latina y en el Caribe. Para los pueblos originarios, es una estrategia de resistencia a esquemas de dominación cultural, económica, política, ideológica, moral, educativa, etcétera.

La nueva Escuela Mexicana, como modelo educativo, desde dentro, promueve el currículo, contenidos y estrategias considerados más apropiados ante la diversidad de las comunidades. Sin embargo, las culturas no son las mismas en el norte, sur o centro de México, ni en los centros urbanos, ciudades o periferias del país.

Ante la diversidad de significados y significantes de lo que es la educación intercultural , se plantearon diferentes preguntas a los entrevistados, sobre la concepción, objetivo, prácticas y estrategias educativas de la ENBIO, así como su opinión sobre la Nueva Escuela Mexicana como modelo de la actual política educativa.

Dr. Pacheco Sánchez, ¿qué tipo de interculturalidad tratamos de promover en el estado de Oaxaca?

Las preguntas son muy importantes, pero también tienen diversas respuestas, dependiendo del contexto, de la situación y es por ello que, cuando hablamos de cuál tipo de interculturalidad debemos implementar en Oaxaca, primero tendríamos que reflexionar si la concepción de interculturalidad es acorde con las realidades propias de nuestra identidad y si es útil.

Creo, primero, tener que centrarnos en la concepción de interculturalidad, si esta es acorde con las realidades propias de nuestra entidad y si es aplicable la categoría; tendríamos que ver desde cuáles contextos estamos hablando, pues no es lo mismo hablar de Europa, Estados Unidos o de América Latina. Estamos situados en México y, de manera muy particular, en Oaxaca.

Oaxaca es una entidad con una característica muy específica, y muestra de ello es su realidad lingüística, cultural, social y política. Si queremos hablar de Oaxaca, esta es muy compleja. Deberíamos pensar primero si la concepción habida de interculturalidad es aceptable y/o aplicable o si, desde los propios referentes, se puede decir de cuál tipo de interculturalidad estamos hablando.

El tipo de interculturalidad que debamos implementar en Oaxaca puede ser viable, siempre y cuando tengamos clara la interculturalidad para Oaxaca. Es discutible, porque en el contexto oaxaqueño hay otras concepciones y prácticas más de carácter comunitario. Desde mi punto de vista, lo mejor es saber de la interculturalidad para aprender más sobre cómo la estamos entendiendo y, sobre todo, cómo puede ser aplicable.

Si entendemos la interculturalidad desde las realidades del contexto oaxaqueño y desde las concepciones propias, podremos proponer y promover nuestra interculturalidad distinta, una interculturalidad propia. Dr. Montero Gutenberg, ¿qué es la educación intercultural?

Se parte de la cultura propia y de cómo se ha desarrollado; pero sigue siendo algo muy abstracto porque es una cuestión muy, muy genérica. A diferencia de otros proceso de la educación bilingüe de la cual se habla ahora, en este sentido les digo a mis estudiantes: partamos de nuestras circunstancias y de lo que hacemos, no necesariamente desde la biblioteca. Un poco a partir justamente desde la visión propia de la lengua misma, tratar de interpretar, cómo podemos nombrar esa cuestión a la cual hemos denominado interculturalidad o educación intercultural.

Entonces, Dr. Montero, ¿qué tipo de interculturalidad se aplica?

De entrada, decimos que la interculturalidad es muy polifacética, es decir, dependiendo del panorama, del contexto, de los sujetos, del escenario, por mencionar solo algunos factores.

Va a depender desde dónde hablamos. Para mí, es cuando hablamos de instrumento de reflexión política, de implementación, entonces hay procesos. Los procesos son los que se viven y los que se desarrollan. Parece que en este terreno nos hemos quedado o se han quedado mucho en esta cuestión instrumental política. La otra cara es el proceso con la vivencia misma. En ese sentido como muchos le llaman ahora, lo asistencialista. Esta mirada crítica, en algunos es más en ese sentido, la interculturalidad, pero eso nos lleva justamente a dimensionar las cosas y cómo se desarrollan, sea de una u otra forma.

Siempre he cuestionado diferenciarse justamente la interculturalidad de una educación intercultural en términos de cómo llevarla a cabo. Quedamos en que la interculturalidad, para hablar de nuestros conceptos, como la educación intercultural, tiende solamente a la parte discursiva. Explico mi teoría, por ejemplo, en términos de una enseñanza bilingüe, por poner un caso rápido, decimos: es palpable, visible y medible. Esto es, si queremos referirnos a la educación bilingüe, tú dices hablar una lengua y otra, o dominas esta y otra.

Dr. Pacheco, ¿con qué objetivo?, si se trata de impulsar un modelo de educación intercultural ante la diversidad de grupos sociales, en la práctica docente, ¿cómo se implementa en el aula?

El objetivo de la interculturalidad que nosotros tenemos en Oaxaca parte de ser también la interculturalidad para nosotros una imposición, y la finalidad, de alguna manera, nos orienta a seguir esa forma de pensar la interculturalidad y el modelo de educación intercultural institucional. Por ello, el objetivo central tiene que ver con la transformación de la educación y de la escuela, para explorar y fortalecer la educación indígena, desde lo indígena. Lo anterior implica la incorporación de las formas propias de ver y entender el mundo, su filosofía, sus prácticas, sus saberes, sus haceres y sentires, fomentando las relaciones dialógicas, culturales, lingüísticas y epistémicas con los otros.

Cual sea el modelo de educación intercultural que se esté pensando para Oaxaca, en el discurso podemos hablar de muchas cosas. Por ejemplo, actualmente, en relación con la reforma curricular, en términos de formación docente en las escuelas normales, sobre todo interculturales, se tiene una perspectiva, un enfoque que, de alguna manera, retoma la crisis intercultural. No obstante, aún no nos queda claro realmente qué es la interculturalidad y cómo es aplicable a la realidad.

Actualmente, estamos en ese proceso de construcción curricular del plan de estudios para las escuelas normales, sobre todo con este enfoque, y ha habido discusiones, al menos para el caso de Oaxaca. Se tiene una concepción distinta en relación con otros estados, por mencionar estados del centro de país, Chiapas, o del norte. Sin embargo, hemos discutido en términos de cuáles elementos se tendrían que considerar para la formación y, del mismo modo, cuáles categorías consideraríamos para esta parte. De alguna manera, se ha discutido mucho, sobre todo cuando hablamos de Oaxaca, respecto al modelo de formación de la normal, pues es un elemento central, y en este puede haber un planteamiento curricular para las escuelas normales bajo este enfoque intercultural.

Dr. Pacheco, todo esto tiene que ver con jóvenes llegando de diversas regiones y comunidades, con distintas culturas, lenguas, cosmogonías y visiones de la vida. Entonces, ¿cómo resuelve el profesor eso en la práctica para no estandarizar a las y los estudiantes?

Se maneja tratando de no estandarizar ese mismo modelo para todos, pues puede no ser aplicable, ya sea por la diversidad de lenguas, culturas, formas de pensar y hacer. También hemos discutido, y a veces lo desmenuzamos desde el punto de vista del discurso, pues se da en el ámbito académico; por ejemplo, desde el discurso de las propias lenguas. Habría que analizar cómo se ve esta interculturalidad, a lo mejor no existe, entonces es una cuestión compleja.

Sin embargo, el planteamiento está en la cuestión de la interculturalidad y de alguna manera también en la cuestión que tiene que ver con lo comunitario, y dentro de lo comunitario, la cuestión de la comunalidad, el cual es otro elemento emergente por lo tanto, habría de revisarse la interculturalidad dentro de lo comunitario y la comunidad (interculturalidad vs comunalidad), en la experiencia con la cual contamos, a nadie le interesa la cuestión intercultural. Es un discurso que está ahí, el cual se ha centrado más en esa parte, en la comunalidad. Si la queremos ver como una forma de vida y de entender los procesos sociales.

Si se propone una interculturalidad en la formación inicial en la ENBIO y en la educación para los pueblos originarios, ¿por qué no considerar la posibilidad de una formación y una educación comunal o comunitaria, en la cual se plantee una pedagogía de la comunalidad, una epistemología de la comunalidad, con una visión integral del mundo, en el cual se logre ser y estar, saber, hacer, a partir de sentir y pensar lo propio y lo ajeno, bajo una actitud sentipensante en colectivo, no estandarizando u homogeneizando las prácticas, los pensamientos, los sentimientos, los saberes y los conocimientos?

Los modelos educativos estandarizan y la Nueva Escuela Mexicana, finalmente, es un modelo tradicional, pues parte como una política educativa de Estado que, si bien es cierto retoma lo contextual y lo comunitario, el planteamiento viene desde arriba. Que era el modelo educativo tradicional, el cual venía desde arriba y desde afuera.

Dr. Montero, entonces: ¿cómo promover una pedagogía en las diferencias de género, la etnia, la lengua?, y, ¿qué papel juega la educación intercultural en la lucha social?

Creo que no se da por toda esta cuestión existente sobre todo alrededor de los pueblos originarios. Nosotros tenemos la experiencia de Rubén, egresado de aquí, pero como ya está en otra parte, dijéramos en el ámbito ya político y el fútbol, entonces se trata de mirar un poco. Pero no se puede hacer nada, pues, como siempre apoya, siempre hemos sido el frijol dentro del arroz, el frijolito ahí porque es la ENBIO. Aquí en Oaxaca son 11 normales y la ENBIO, somos los que estamos tratando de seguir un modelo propio porque retomamos la cuestión que tiene que ver con la lengua, la cultura, la cosmovisión, etcétera.

Dr. Pacheco, ¿cómo ha introducido el concepto de interculturalidad en Oaxaca?

La interculturalidad, como proyecto político y pedagógico, se ha orientado hacia las relaciones sociales, de convivencia e interacción en la diversidad, presente en los diversos escenarios sociales y culturales, pero desde la visión del otro o de los otros, no desde nosotros; por tanto, la interculturalidad en la educación en Oaxaca no puede ser aplicable como se plantea institucionalmente. El magisterio oaxaqueño lo plantea como una propuesta política en el Plan para la Transformación de la Educación en Oaxaca (PTEO) y pudiéramos decir políticamente que es el modelo planteándose en términos discursivos. Sin embargo, en términos prácticos, creo que en la ENBIO somos los únicos intentando desarrollarlo. Me atrevo a decir que hemos tratado de retomar muchos de los elementos propios de los contextos comunitarios de los pueblos originarios, los cuales se plantearon inicialmente para la conformación del modelo de educación de esta normal.

Entonces, ¿cuál es su visión sobre la Nueva Escuela Mexicana, si es pertinente y si es necesario hacerle nuevas actualizaciones o adaptaciones?

La pregunta tiene su complejidad porque, a fin de cuentas, es una cuestión política sobre algo académico y pedagógico, y cómo eso lo puedes llevar a la práctica. Si uno está pensando en el desarrollo o transformación de los propios pueblos, creo un deber tener que luchar, no sé si por la interculturalidad, pero sí por una educación, la cual retome todos esos saberes, pensares y sentires de las propias comunidades. La educación siempre ha estado planteada desde arriba, porque se piensa en lo que deben saber los “de abajo” y no te dan la posibilidad de decidir o proponer qué educación quieren o necesitan los pueblos originarios. La Nueva Escuela Mexicana, como política educativa, puede implícitamente estar proponiendo contextualizar, comunalizar y colectivizar la educación; sin embargo, en términos generales, no te dice cómo, ni con cuáles recursos. ID