Introducción
EN EL TRANSCURSO DE LOS ÚLTIMOS TIEMPOS, se han podido apreciar importantes cambios
en el sector turístico, el cual se ha ido transformando y adaptando a los avances
tecnológicos junto a lo que estos conllevan, como las opciones de alojamiento. Actualmente,
no solo existe la opción de alquilar la tradicional habitación de hotel, sino la de
otras alternativas, como alquilar viviendas vacacionales, empleadas para el uso turístico
en distintas modalidades, las cuales forman parte del fenómeno denominado turismo
colaborativo.
Plataformas digitales como Airbnb, Home Away, Windu, entre otras, ofrecen la posibilidad
de alquilar espacios de alojamiento turístico, ya sea una casa, condominio o incluso
una habitación privada en una residencia con el anfitrión presente. De acuerdo con
el estudio realizado por Guttentag (2015), dicha agrupación ofrece una propuesta de valor alternativa centrada en el ahorro
de costos, los servicios para el hogar y el potencial de una experiencia local más
auténtica. Consecuentemente, se visualiza un nuevo fenómeno en el territorio turístico:
la oferta de alojamiento vacacional a través de este tipo de plataformas y redes digitales
creciendo con rapidez en la preferencia de los usuarios. Este nuevo fenómeno trae
nuevas interrogantes, una de ellas es, en específico, sobre el comportamiento como
consumidores que tienen estos turistas, por ello resulta trascendental este análisis,
pues, al ser un fenómeno relativamente reciente, se podrá llegar a un mejor entendimiento
de las repercusiones que tienen estas plataformas en la actividad turística, así como
en las afectaciones generadas en la dinámica de las ciudades destino.
Por lo anterior, el propósito de este estudio es conocer el estado del arte actual
y la forma en la cual se ha abordado el tema, centrándonos en las investigaciones
sobre el comportamiento del consumidor turístico, y analizando los posibles factores
de influencia en la toma de decisiones de estos, así como los distintos abordajes
teóricos existentes. Por lo tanto, realizamos una revisión sistemática de la literatura,
recopilando aquellos artículos útiles, libros y documentos relacionados con el tema
de investigación, y así poder identificar vacíos o limitaciones existentes.
Como parte de los principales hallazgos, la revisión sistemática de los últimos cinco
años arrojó 43 investigaciones, pudiéndolas clasificar en 4 categorías: 1) turismo
colaborativo; 2) hoteles; 3) comportamiento del consumidor, y, 4) influencia de las
tecnologías de la información y la comunicación. Sin encontrar estudios comparativos
sobre un abordaje y análisis del tema sobre una mayor cantidad de factores y motivaciones.
Revisión sistemática de la literatura
De acuerdo con Xiao y Watson (2019), la revisión de la literatura es importante en un proceso de investigación, pues
permite entender de mejor manera el fenómeno bajo estudio a partir de lo ya documentado
al respecto; no obstante, es necesario llevarla a cabo de manera sistemática y rigurosa.
Las revisiones sistemáticas deben ser válidas, confiables y repetibles, y, para lograrlo,
plantean una guía respecto a su diseño y construcción. Están conscientes de la existencia
de diversas maneras para realizar esta actividad; incluso otros autores han descrito
de igual forma otros procedimientos. Sin embargo, concluyen, para un correcto proceso
de revisión de la literatura, deber seguir los siguientes 8 pasos:
-
Formulación del problema de investigación.
-
Desarrollo y validación del protocolo de revisión.
-
Búsqueda de la literatura.
-
Selección para inclusión.
-
Evaluar la calidad.
-
Extraer datos.
-
Analizar y sintetizar datos.
-
Informar los hallazgos.
Se siguieron dichas etapas con el objetivo de realizar la revisión sistemática de
la literatura. Las cuales desarrollamos a continuación y explicamos su seguimiento.
La primera etapa, llamada formulación del problema de investigación, consiste en tener
claro el objetivo que se busca mediante la revisión, el cual consistió en conocer
los diferentes temas abordados en las investigaciones en español sobre las plataformas
digitales, el turismo y el comportamiento de los consumidores.
En la segunda etapa se establecen algunas directrices a utilizar para la búsqueda,
revisión y selección de la literatura. Se consultó Google Académico para la búsqueda
de algunos lineamientos. Se contemplaron los últimos cinco años. Para la indagación
se articularon las palabras y códigos booleanos de la siguiente manera: “seguimiento
AND reservación” AND “comportamiento del consumidor” AND “línea OR aplicación OR plataformas
OR turismo colaborativo OR economía colaborativa OR alojamiento colaborativo OR viviendas
vacacionales”.
Se contemplaron los años 2017 a 2021. Se revisaron los títulos y los resúmenes mostrados
en Google Académico y se descargaron aquellos que se consideraron podrían analizar
los temas de interés; en total se descargaron 243 investigaciones. Para la etapa de
inclusión y evaluación de la calidad, se revisaron con más calma cada uno de los archivos
para determinar si se abordaban las temáticas requeridas, y, después de este proceso,
se detectaron 55 investigaciones.
Para las últimas etapas, de extracción, análisis y síntesis de datos, se construyó
una tabla en Microsoft Word, donde se organizaron por filas y columnas los elementos
de cada publicación: título, objetivo de investigación, metodología, categorías de
análisis, resultados y conclusiones. Dicha matriz permitió analizar los datos centrales
de las investigaciones y construir grupos temáticos por similitud; en este sentido,
las investigaciones revisadas se clasificaron en cinco grupos temáticos, los cuales
dan estructura al estudio, y se desarrollan en el siguiente apartado.
Resultados
Estudios sobre el turismo colaborativo
Una de las categorías en las cuales se agruparon los estudios recopilados es la llamada
estudios sobre el turismo colaborativo. Está enfocada en la forma de viajar basada,
fundamentalmente, en compartir servicios de alojamiento, transporte o experiencias
personales con otros usuarios que las ofertan en plataformas digitales. Por ejemplo,
Soltero (2017) estudió el impacto de dicho modelo de negocio y sus estrategias para
conseguir ventajas competitivas a nivel empresarial en México, basándose en indicadores
de satisfacción del cliente y sus preferencias como consumidores en sitios importantes
de atracción turística. Los autores señalan a dicho modelo de negocio como muestra
de tendencia creciente generando beneficios significativos desde el punto de vista
económico a los anfitriones quienes promueven y ofertan sus inmuebles.
Un estudio similar es el de García (2017), titulado “Yo tengo, yo necesito. Motivaciones que impulsan el crecimiento del alojamiento
colaborativo”, donde se señala cómo en España este modelo de economía colaborativa
va en aumento, particularmente el segmento vinculado con el alojamiento, aprovechando
las plataformas online. Se encontró también un análisis exploratorio-descriptivo de Lo Bosco (2017), en donde se exponen tres ejemplos representativos describiendo aspectos vinculados
con el consumo colaborativo, tomando como base plataformas de intermediación online representativas de tres sectores turísticos diferenciados: alojamiento, recreación
y restauración. Lo Bosco infiere que factores como la conciencia del daño ambiental,
la crisis socioeconómica de un país que se creía el más poderoso del mundo, y los
cambios en los valores de los ciudadanos han ayudado a desarrollar los supuestos centrales
subyacentes. Cierra con el concepto de economía colaborativa, esto es, sobre la importancia
de satisfacer las necesidades por medio del acceso a los bienes y recursos por sobre
su posesión.
Cerdá Mansilla et al. (2021), en la investigación “Análisis de la economía colaborativa en el turismo urbano:
un estudio sobre la implantación de Airbnb en Madrid y Barcelona”, señalan la necesidad
de limitar las disrupciones de oferta y demanda en esta novedosa situación, donde
la introducción del marco digital ha creado un estrés incalculable en el sector turístico.
Analizan cuidadosamente el recorrido y proponen un indicador de alerta temprana para
detectar el límite real de la capacidad de carga del objetivo al tener a la vista
todos los aspectos integrados en el entorno y determinarlo en cierta medida. En conclusión,
para los autores no existe una base sólida más allá de la información y el conocimiento
para hacer de los destinos verdaderamente inteligentes y colaborativos, con foco en
el turismo, la cultura y la sostenibilidad socioeconómica.
Otros estudios similares son el de Sánchez Martín et al. (2019), con el artículo “Viviendas de alquiler (Airbnb) y alojamientos turísticos tradicionales:
nuevo escenario competitivo en el mercado turístico de Extremadura”, o el de Sastre Centeno (2020) titulado “Turismo colaborativo: un nuevo modo de enfocar tu viaje”, entre otros.
Ante esto, se observa en estas investigaciones una descripción y análisis de las diferentes
formas de concretar el turismo colaborativo, destacando entre ellas el alojamiento.
Las empresas hoteleras
El usuario no es el único sujeto bajo estudio, también las organizaciones representan
un punto de análisis científico, tal como lo establecen Cruz Becerra y Febres (2020), cuyo objetivo es evidenciar los cambios originados por la incursión de Airbnb en
los servicios de la industria del alojamiento. Durante su investigación, demostraron
la creciente tendencia de uso de esta plataforma, sobre todo por parte de los llamados
millennials, quienes son la parte de la población con un mayor uso de ellas. En respuesta a este
fenómeno, los hoteles han reaccionado con la implementación de estrategias para buscar
reducir los cambios generados por los nuevos modelos de negocio colaborativo, por
medio de la segmentación y especialización en un tipo de turista; asimismo, realizando
inversiones en modelos de economía híbrida, paquetes y promociones de servicios incluyendo
el hospedaje, alquiler de habitaciones por horas, inversión en mayor tecnología y
apertura de hoteles económicos.
Pool-Estrada et al. [10], en su publicación “Estudio de la relación entre la plataforma colaborativa
Airbnb y las MiPyMe de Cancún, México”, buscan reconocer las nuevas oportunidades
ofrecidas por la aplicación de tecnología en la economía local, así como los efectos
producidos en los hoteles tradicionales. Sin embargo, los autores concluyen, en el
caso específico de Cancún, la nula existencia de relaciones positivas entre los negocios
locales y las ofertas de la plataforma tecnológica. No obstante, en su estudio fue
posible identificar como la variable que mejor explica el número de ofertas posibles
de encontrar en la plataforma a la ubicación, pues un número considerable de unidades
de hospedaje se ubican principalmente en el centro de la ciudad, área caracterizada
por el fácil acceso de los turistas a los centros comerciales y a los servicios de
movilidad.
Ramírez Gómez (2019) estudia la percepción de los usuarios sobre la plataforma Home Exchange en la industria
hotelera legal de la localidad de la Candelaria como mecanismo de intercambio de servicios
de alojamiento y delimita algunos de los efectos en hotelería tradicional. Por otro
lado, Mora Zárate (2021) compara centros de hospedaje de la ciudad de Bogotá (Colombia), específicamente en
lo que respecta a las estrategias de mercadeo digital vs agencias online, por medio de los canales directos y terciarizados.
Comportamiento del consumidor
El comportamiento del consumidor o turista es otro objeto de estudio para este tema,
en ese sentido, Torres Congo (2019) analizó el comportamiento del consumidor ecuatoriano al momento de realizar una reserva
en línea, y Huaman Arroyo (2019) el comportamiento del consumidor de Airbnb en el distrito de Miraflores, en Lima.
También se hallaron investigaciones enfocadas en determinados tipos de turista, por
ejemplo, el nombrado “Determinantes en la decisión del millennial para elegir el destino: Bolivia” de Choque (2017), en donde analiza las motivaciones
de viaje y los factores influyentes en la decisión de elección de destino turístico.
Por otro lado, Katich Restrepo (2019) identifica que para los millennials los factores como el respaldo, el seguimiento de tendencias, la relación costo/ beneficio,
la ubicación, la comunicación, la experiencia y la socialización con otros influyen
en la toma de decisión de un alojamiento turístico en Medellín.
Guzmán Navarro y Viana Situ (2017) realizaron una investigación en donde identifican los diferentes comportamientos
de los consumidores, llevando la parte emocional como la sumatoria de todas las experiencias
en el medio turístico. Los autores señalan que las decisiones económicas no están
basadas solo en las relaciones costo-beneficio, sino que son una mezcla de tensiones
emocionales y desiderativas, las cuales se retroalimentan a sí mismas y buscan un
punto optimizador o un equilibrio conjunto (con restricciones).
Maseda Moreno et al. [18] plantean un modelo teórico para el análisis del impacto de los factores culturales
y de personalidad en la demanda de servicios turísticos, en el cual se considera la
influencia detentada por la cultura en la configuración de la personalidad dando lugar
a comportamientos y motivaciones diferentes en cada etapa del ciclo de viaje. En cambio,
Duffus Miranda y Lisgrey Barrera (2018) buscan comprender el comportamiento del turista mediante un análisis de los factores
influyentes en su decisión de compra en un ambiente digital, donde las tecnologías
de información y comunicación (TIC) son determinantes.
Se encontraron diversas publicaciones con estudios de los posibles factores con influencia
en la intención y el comportamiento de uso de viviendas vacacionales utilizando la
teoría del comportamiento planificado (TPB, por sus siglas en inglés) como el de León Moreno y Expósito Rodríguez (2021) en donde se asegura que las actitudes, los controles de comportamiento percibidos
y las normas subjetivas al reservar un alquiler vacacional tienen un impacto significativo
en las intenciones y comportamientos de los viajeros. También se encontró el estudio
de Luis Pérez et al. (2021) en donde se examina si las variables hábitos y experiencias turísticas influyen en
la intención de reservaciones de viviendas vacacionales.
Continuando con la teoría del comportamiento planificado, Fernández Lozano y González
Sánchez [22] utilizan para su análisis las variables sociodemográficas, como edad,
estatus y ocupación, para identificar qué tanto influyen estas en la intención de
reserva de la vivienda vacacional. Hernández Molina (2021) con su investigación “Influencia del COVID-19 en la intención de uso de la vivienda
vacacional” busca conocer si el grado de seguridad sanitaria modifica el patrón de
reservaciones, y si la percepción de la recuperación de la confianza en los viajes
puede afectar la intención de reservar vivienda vacacional frente a otras opciones.
Otros modelos y teorías utilizados para analizar los factores influyentes en el comportamiento
de compra del turista digital, son la teoría de la acción racional (TRA), el modelo
de caja negra de Kotler y el modelo de aceptación de tecnología (TAM), utilizados
por Daffus Miranda y Barrera Legorburo (2018) en su artículo “Modelo conceptual del comportamiento de compra del turista digital”,
el cual describe los componentes del comportamiento de compra, antes, durante y después
de la realización del viaje.
Influencia de las TIC en el consumo de servicios de alojamiento
El marcado y permanente desarrollo de las TIC ha estado acompañado de diversas plataformas
de comercio y portales los cuales permiten el acceso a una amplia variedad de servicios,
donde el sector turístico no es la excepción. Esta tendencia ha sido igualmente objeto
de interés para diversos autores, quienes tratan de establecer la forma en la cual
los consumidores interactúan. En esa línea de investigación, Crestan (2017) estudia el fenómeno de la globalización en la difusión de la tecnología a través
de la adopción por parte del consumidor en el ámbito del sector turístico, analizando
de la misma manera la economía colaborativa y las empresas más representativas en
este segmento como lo es Airbnb, una de las más utilizadas por los consumidores bajo
estudio.
En este mismo sentido, Villalta Cornejo (2017) examina el nivel de aceptación del comercio electrónico (e-commerce) en el sector hotelero, particularmente en la ciudad de Lima, Perú, y en Cuenca,
Ecuador, a través del TAM. Cavanagh (2017) hace lo mismo, pero enfocado en la industria turística argentina. Por su parte, Ramírez Rojas (2019) realiza un estudio descriptivo en el cual la relación entre las ventas online y la decisión de compra de los turistas extranjeros en los hoteles tres estrellas
de la ciudad de Huaraz, Perú, es bastante significativa.
Cavero Noya (2018) realiza un estudio exploratorio para conocer “El impacto de las herramientas de comunicación
online del sector hotelero en la elección de hoteles en jóvenes turistas peruanos y extranjeros
de 18 a 35 años”. Por otro lado, Larrañaga-Moreno y Ortega-Flores (2020) analizan las formas de uso de las TIC en las micro y pequeñas empresas hoteleras
de los principales municipios del estado de Morelos, en México, y si en realidad estas
contribuyen a mejorar los servicios que ofrecen y a hacer más eficientes los procesos.
Por su parte, Chagas de Lima y De Oliveira Arruda (2019) se enfocan en la importancia otorgada por el posible consumidor a las evaluaciones
online durante el proceso de decisión de compra de un servicio hotelero. Su estudio demuestra
que las evaluaciones online de servicios hoteleros no solo cumplen la función de emitir información, sino, además,
cuentan con la colaboración de los internautas para informar sobre detalles del hotel,
disipar dudas, recomendar el mejor hospedaje y alertar a otros consumidores sobre
posibles problemas en determinado hotel.
Otras de las tecnologías que han cobrado gran importancia en las últimas décadas,
y con una amplia posibilidad de ser utilizadas en beneficio del sector turístico,
son las redes sociales. En este contexto, Manosalvas Vaca y Paredes Andrade (2021), aplicando el TAM, analizan la relación de uso y la utilidad percibida de las redes
sociales con la intención de compra de servicios de alojamiento.
En este mismo sentido Torres Parrado (2020), en “Nueva conectividad en un mundo digital: social media y cadenas hoteleras”, realiza una investigación teórica y empírica, buscando examinar
la influencia de las redes sociales en el comportamiento de compra de los turistas
reales y potenciales para reservar habitaciones en los establecimientos hoteleros,
concluye señalando lo primordial que es para las empresas turísticas establecer una
buena relación en redes con sus seguidores, y debiendo tomar en cuenta el factor F
(friends, fans, followers) como el principal componente influyente y, por tanto, llevar medidas a cabo para
incentivar a los consumidores a compartir en redes la información sobre los servicios
consumidos en sus establecimientos.
Revisión de estudios sobre servicios de alojamiento tradicional y viviendas de uso
turístico
Este apartado hace alusión a los estudios vinculados con los servicios de alojamiento
tradicional y la economía colaborativa representada principalmente por las viviendas
de uso turístico. En ese sentido, Cruz Becerra y Febres Erazo (2020) analizan los cambios originados por la incursión de Airbnb en los servicios de la
industria de alojamiento desde la perspectiva de la economía colaborativa mediante
la revisión bibliográfica de libros, tesis, artículos científicos y publicaciones
de fuentes académicas, como parte de las técnicas de investigación documental empleadas
para ello. Entre los principales hallazgos de su estudio, destacan a Airbnb como una
empresa en crecimiento exponencial en un contexto de economía colaborativa y de avances
tecnológicos utilizados como medios para realizar diversas transacciones. Los autores
también encontraron otra tendencia por parte de la generación denominada millennials como parte de un segmento de la población con un mayor uso de dicha plataforma.
En otro estudio, Flores Gamboa et al. (2020) examinan las pautas de conducta y factores con influencia en la toma de decisiones
para que un visitante utilice plataformas digitales y aplicaciones en línea con el
propósito de reservar y adquirir servicios de hospedaje en la ciudad de Mazatlán,
Sinaloa, destino costero del pacífico mexicano. Utilizaron, para ello, técnicas de
investigación documental y de campo bajo un enfoque cuantitativo, diseñando como herramienta
para la recopilación de datos un cuestionario integrado por 18 preguntas. Entre los
principales resultados se destaca el haber mencionado utilizar el móvil para reservar
en línea los servicios de alojamiento por parte de un 51% de los encuestados.
Por su parte, De la Encarnación (2016) analiza el modelo de economía colaborativa, con el fin de establecer su incidencia
en el mercado hotelero, segmento al cual considera afecta de manera importante, debido
al incremento generalizado de distintas modalidades de alojamiento vacacional ofertadas
en plataformas virtuales a menor precio y con promesas de mayor experiencia en el
destino. Dicha contribución se presentó como ensayo teórico, siendo el principal hallazgo
de sus reflexiones el contextualizar una nueva filosofía de vida en torno a la economía
colaborativa o colaboracionismo, en un contexto de hiperconsumo.
Otro de los trabajos encontrados, que resulta de gran interés, es el de Christino et al. (2018) donde, a través de la teoría unificada de aceptación y uso de la tecnología 2 (UTAUT2),
se estudian los factores involucrados en el proceso de adopción e intención de uso
de la plataforma Airbnb por usuarios brasileños, encontrando en los constructos: expectativa
de esfuerzo, influencia social, hábito, valor-precio y motivación hedónica, con un
gran impacto en las intenciones de los individuos. Sin embargo, es importante destacar
las limitaciones de esta investigación al no considerar el efecto de factores sociodemográficos,
como la edad y el género, además de no estratificar la muestra en función de criterios
geográficos, por lo cual resultaría interesante retomar dicha teoría y realizar trabajos
más completos, tomando en cuenta estas limitantes.
En cuanto al conflicto entre los representantes del sector tradicional de alojamiento
como la Federación Española de Hostelería (FEHR) y la Federación Española de Asociaciones
de Viviendas y Apartamentos Turísticos (FEVITUR), el artículo “Estrategias de comunicación:
Airbnb versus hoteles” de Benítez-Aurioles (2018) analiza los informes y documentos publicados por los agentes que se dicen afectados
por la expansión del mercado peer to peer de viviendas turísticas en España. Lo anterior arroja como resultado el poder observar
el patrón típico de una información selectiva en donde cada una de las partes destaca
los aspectos beneficiosos para sus intereses y oculta o minimiza los que pueden perjudicarles.
Sin embargo, a pesar de parecer ser estipulaciones contrarias, al mismo tiempo pueden
ser compatibles entre sí. Como, por ejemplo, la contribución de que el crecimiento
de los ingresos que da Airbnb y los ingresos complementarios para ciertos anfitriones
con insuficiencias económicas, como argumenta la propia plataforma, no tiene correlación
con la capacidad de generación de ingresos y la reducción del empleo asociado con
la rama hotelera, como lo garantizan las empresas formales ante el Estado. Incluso,
puede ser que el alojamiento en complejos turísticos no sustituya al alojamiento en
hoteles o al menos, como muestra la información empírica, a hoteles de categoría superior.
Conclusiones
Durante la revisión sistemática de la literatura y la construcción del estado del
arte, se pudo observar que la mayor parte de las investigaciones se enfocan en analizar
los servicios de alojamiento desde una perspectiva muy genérica, pues la mayoría se
orienta solo en una de las opciones de hospedaje existente, a saber: viviendas vacacionales,
centrándose a la vez específicamente en la plataforma Airbnb, aun cuando existen otras
plataformas con el ofrecimiento de servicios similares, o, en el hospedaje tradicional.
En general, los resultados muestran la existencia de poca investigación sobre el sector
turístico y las plataformas digitales de alojamiento. Lo cual muestra a este campo
del conocimiento apenas en proceso de consolidación, pues a pesar de existir diferentes
investigaciones, la mayoría de ellas no están articuladas entre sí y se encuentran
explorando nuevos temas y tópicos en torno a ello. Esto permite proponerlo como un
campo con una demanda amplia de investigación para profundizar en torno a las implicaciones
que están teniendo estas plataformas digitales en la vida contemporánea del turismo.
Asimismo, las investigaciones encontradas con abordaje en el estudio del comportamiento
del consumidor turístico, lo hacen analizando solamente algunos de los constructos
de valor o interés para la investigación, por lo cual es necesario realizar un estudio
más completo, tomando en cuenta todas las variables con poder de influencia en la
decisión de compra. Se pudo observar también que la mayor parte de los estudios se
realizan en escenarios fuera de México, como España, Colombia, Ecuador y Perú, entre
otros.