Introducción
EL COMERCIO INTERNACIONAL ha ido creciendo en las últimas tres décadas y con ello
la competitividad de algunos países, lo cual implica mayor diversificación de productos,
volúmenes y mercados. Para lograr ser competitivos, los países se han visto obligados
a impulsar políticas internas en la producción de los sectores de mayor interés y,
con ello, el establecimiento de acuerdos comerciales con el fin de favorecer en mayor
medida a los actores partícipes en la cadena comercial: productores, jornaleros, transportistas,
empresas, mediadores, consumidores; de este modo, estas políticas internas e internacionales
permiten acelerar el comercio internacional entre los países.
En el caso del comercio de exportación de México, las frutas destinadas al mercado
mundial, en términos del volumen en toneladas, son: aguacate, limón con o sin semilla,
lima, guayaba, mango, mangostán, sandía y plátano, generándole mayor flujo económico
las primeras seis, además de las nueces (macadamia, marañon y brasil) y fresa. En
cuanto a la demanda, México es un consumidor importante de manzana, pera, uva, nuez
y melón, apostando el mayor consumo monetario a las primeras cuatro frutas en conjunto
con la almendra para el 2018.1 Sabiéndose que su principal socio comercial es Estados Unidos de América (EUA), y
al cual le envió el 84% de sus exportaciones totales para el 2020 (Trade Map 2020).
De manera que la oferta y la demanda son temas importantes en la economía de cualquier
país, pero representan un sistema dinámico complejo (Weisong, Xiaoshuan y otros 2010). Para el caso del comercio de frutas, además de ser afectado por la oferta, la demanda
y el precio, también es motivado por factores económicos, sociales y culturales. Por
tanto, es importante determinar las variables que influyen en las exportaciones en
México y a su vez medir la sensibilidad frente a cambios en las variables.
Este estudio analiza en específico cinco frutas que corresponden al 70% de la oferta
dirigida al mercado internacional. Su pertinencia se plantea en términos de la necesidad
de entender el potencial que tiene para expandirse o contraerse, en otras palabras,
la pregunta es qué sucede con las exportaciones mexicanas cuando las variables de
producción, comerciales y económicas dentro del país y en el mercado internacional
cambian. El estudio utiliza técnicas de análisis general del comercio, estadística
descriptiva y de regresión en paneles, estas últimas permiten estudiar los determinantes
y sus elasticidades.
El motivo principal de elaborar esta investigación se relaciona con la escasa literatura
que ha analizado el sector frutícola como base de interés. Así pues, la identificación
de los principales factores influyentes en los cultivos más exitosos podría servir
como línea para desarrollar políticas públicas en el sector de las frutas y lograr
una mayor competitividad en los productos más rezagados. Permitiendo, además, a los
tomadores de decisiones, diseñar políticas de producción y comercialización con el
mayor conocimiento de la capacidad de respuesta de México para ofertar frutas selectas.
Revisión de la literatura
La competitividad, anteriormente llamada productividad, surge de dos teorías principales:
la teoría económica tradicional y la teoría económica moderna. La primera está representada
por el modelo de comercio internacional de Adam Smith y David Ricardo, economistas
clásicos precursores de la teoría de la ventaja comparativa; la segunda, por el modelo
de la ventaja competitiva de las naciones o “diamante de la ventaja nacional” (Porter 1990).
Adam Smith afirmaba que cada nación debía especializarse en producir esas mercancías
que podrían hacer de la manera más eficiente posible, a lo cual llamaba ventaja absoluta (Smith 1776). Es decir, los países debían producir allí donde fueran más ricos por naturaleza,
asociándolo con los bienes de producción. De este modo, el padre de la economía moderna
estaba a favor del libre comercio y creía que los países se podían beneficiar si cada
uno explotaba el área donde el otro no se podía desempeñar (Monje 2001).
Para 1817, David Ricardo, basándose en la teoría de Adam Smith, encuentra que un país
puede ser competitivo en el intercambio de productos incluso si estos no representan
una ventaja absoluta, pero sí una ventaja relativa. Es decir, si un país produce un determinado bien mejor que cualquier otro país,
deberá enfocarse en su exportación. A estas diferencias que impulsan el intercambio
comercial, las denominó ventajas comparativas (Ricardo 1817). Para David Ricardo, producir mejor significa un menor uso de trabajo, mientras
menos esfuerzo se ocupara en la producción de un bien, este sería más barato (Raffo 2012).
Michael Porter toma las ideas de Adam Smith y David Ricardo para desarrollar el concepto
de ventaja competitiva de las naciones, la cual se puede lograr si los países hacen uso de los factores tradicionales de
producción como: tierra, recursos naturales y trabajo (Porter 1990). Dicho lo anterior, la productividad es el valor del producto generado por una unidad
de trabajo o de capital, esto depende tanto de la calidad y características de los
productos como de la eficiencia con la cual se producen. De tal modo, el éxito en
el comercio internacional consiste en exportar bienes producidos con alta productividad,
que soporten altos salarios y por los cuales se cobren precios superiores, e importar
aquellos productos en los que sus empresas tengan menor productividad comparada con
la de sus competidores, elevando de esta manera el nivel medio de productividad en
la economía (De León 2014).
Ahora bien, actualmente la competitividad es la habilidad para crear, producir y distribuir
productos o servicios en el contexto internacional, manteniendo ganancias crecientes
de los recursos y defendiendo su propio mercado doméstico respecto a una excesiva
penetración de importaciones (Ayala, Sangerman et al. 2011). Es un esfuerzo dirigido consciente y constantemente para ganar mercado selecto
(Jacques 1991). La competitividad es la capacidad de un país, de una industria, un segmento o una
cadena productiva para conquistar, mantener o incrementar su participación en los
mercados internos y externos, de acuerdo con los niveles de precios existentes (Macías 2010).
Dicho lo anterior, la competitividad en el sector frutícola en el mercado se caracteriza
por el análisis de frutas frescas, mismas que son estudiadas desde distintas disciplinas
como la economía y el comercio. Dentro de la primera existe la técnica de elasticidad,
la cual mide la sensibilidad de las exportaciones frente al cambio de otras variables;
y sus primeras investigaciones se realizaron cerca de la creación del Fondo Monetario
Internacional (FMI), esto es, en la década de los años 50 (Zack y Dall 2014).
De este modo, las elasticidades son medidas a través del uso de la aplicación de modelos
en panel, donde, a través de los coeficientes, se miden las elasticidades de una variable
en relación con otra. Se espera que con el análisis y la interpretación se logre un
estudio de la sensibilidad comercial, lo cual permita explicar cómo el cambio en las
variables de producción, comerciales y económicas afecta la oferta de frutas mexicanas
selectas en el mercado internacional. Por lo anterior, es necesario ver cómo han estudiado
la competitividad otros autores y visualizar la forma en la cual han cambiado los
estudios a lo largo del tiempo, así como las técnicas empleadas.
Ygreda (2018) mide la oferta y la influencia en la competitividad de mango a nivel nacional, con
variables relacionadas con la estructura productiva, económica y comercial. Del mismo
modo, realiza un aporte en cuanto a la identificación de la situación y factores que
se deben tomar en cuenta para mejorar. Lo anterior, junto con el análisis de un sistema
de ecuaciones simultáneas en dos etapas (MC2E). García, León y Nuño (2017) analizan la competitividad en tres niveles geográficos: país (México), estados (Sonora)
y municipios (representativos de Sonora). Hacen uso de un modelo multivariado de análisis
factorial permitiéndoles identificar cinco factores, siete subfactores y treinta variables,
esencial todo lo anterior para medir y generar resultados de competitividad.
De la Rosa (2016) elabora un trabajo teórico-práctico sobre los modelos de datos en panel y sus características.
Dicha información teórica se aplica en un caso práctico donde se indaga sobre la demanda
de gasolina de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE).
Fernández (2016) hace una investigación de frutas exóticas: caso maracuyá y granadilla colombianas,
para medir el nivel de competitividad y ver su grado de inmersión en el mercado mexicano.
Describe la situación mundial del sector, la importancia en el comercio de Colombia
y, a su vez, en el de México. Para ello, hace un análisis cuantitativo con el uso
de indicadores comerciales.
Baronio y Vianco (2014) explican la producción agrícola de cuatro países: Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay,
los cuales conforman el Mercado Común del Sur (Mercosur), durante un periodo de 20
años (1990-2009). Lo anterior, a través de la aplicación de modelos en panel, haciendo
uso de variables como capital, trabajo y tierra. Cerda (2014), a través de la estadística descriptiva e índices comerciales, indica alternativas
para fomentar la producción de piña en Nicaragua como un segmento de incremento y
diversificación de las exportaciones del país en un periodo de cuatro años que va
de 2008 a 2011.
Ayala y Carrera (2011) determinan la competitividad a nivel nacional a través de dos enfoques. El primero
consiste en un análisis macroeconómico en donde utilizan datos sobre la producción
de frutas y su relación con la economía agropecuaria; además, hacen uso de indicadores
de apertura comercial y del comercio internacional. El segundo enfoque está relacionado
con el aspecto microeconómico en donde se hizo una estimación de los costos de producción
de limón persa en la localidad de San Pedro, municipio de Tlapacoyan, Veracruz, con
el fin de mostrar lo que sucede bajo un alcance local y uno externo. Mohamed, Valdivia, Portillo y Ávila (2008) hacen una estimación de la oferta y la demanda para el aguacate mexicano en cuatro
países de la Unión Europea (Reino Unido, Holanda, Francia y Alemania), haciendo uso
de un modelo de mínimos cuadrados ordinarios (MCO) y del cual se obtiene la elasticidad
de los flujos del comercio.
Weisong et al. (2010) estudian la oferta, la demanda y el precio, así como los principales factores que
afectan el comercio de la uva china. Lo anterior, con la aplicación de un modelo clásico,
en donde las variables para explicar el comercio de esta fruta son: producción anterior,
precios de productos sustitutos, exportaciones, importaciones, procesamiento y aumento
del precio. Leos, Kido y Valdivia (2005) miden los impactos en el bienestar de México-Estados Unidos de América relacionados
con la aplicación de las barreras arancelarias y no arancelarias en el comercio de
aguacate entre estos dos países. Con este objetivo, se hizo uso de un modelo de equilibrio
parcial y así estimar las funciones de oferta, demanda e importación de aguacate.
Ramil (2001) investiga el crecimiento de las importaciones españolas a través del uso de la cointegración,
en donde se plantea una ecuación a largo plazo y otra a corto plazo para explicar
el comportamiento de los dos panoramas a partir de 1986. Ortega (2001) mide el impacto logrado por los acuerdos comerciales firmados por México con el mercado
mundial, para favorecer el consumo, la producción, los flujos comerciales y los precios
de equilibrio de la naranja. Para lo anterior, aplicó un modelo de equilibrio espacial
con precios endógenos, a través del método de programación cuadrática.
Von (1994) evalúa el comportamiento de las exportaciones agrícolas de América Latina en el periodo
posterior a la crisis de la deuda. Con la finalidad de establecer criterios para el
diseño de políticas de corto y largo plazo tendientes a favorecer el desarrollo del
sector agrícola exportable y contar con estrategias para mantenerlo en un estatus
competitivo. Alegre (1993) expone las estimaciones de las elasticidades para la industria de 81 sectores manufactureros
de la economía española de 1978 a 1986, para la sustitución de inputs energéticos, a través del uso de un modelo de sistemas de ecuaciones simultáneas
con datos en panel, ofreciendo una aplicación en el ámbito de la demanda de energía.
En resumen, los estudios indagatorios sobre la sensibilidad de las variables son:
Alegre (1993), quien analiza las elasticidades a través de un sistema de ecuaciones simultáneas;
Leos, Kido y Valdivia (2005), haciendo uso de un modelo de equilibrio parcial, y, Mohamed, Valdivia, Portillo y Ávila (2008), quienes, por su parte, utilizan mínimos cuadrados ordinarios. Sin embargo, todos
buscan medir la sensibilidad de las variables como el precio, la oferta y la demanda
de determinados grupos de productos, lo cual puede comprobarse si existe cierta ventaja
competitiva de un producto en relación con otro (Genchev y Yarkova 2010). Así pues, una regresión mide la sensibilidad de la demanda frente a cambios en
diversas variables. En la Tabla 1, algunos autores analizando la sensibilidad del sector frutícola encontraron competitividad
en frutas como: manzana, melón, naranja, pera, sandía y uva.
Tabla 1
Elasticidades en el sector de las frutas.
Retomando dos estudios en específico: el de Ygreda (2018), quien mide la oferta y la influencia en la competitividad de mango a nivel nacional,
donde realiza un aporte en cuanto a la identificación de la situación y factores que
se deben tomar en cuenta para mejorar la competitividad, y el de Mohamed, Valdivia, Portillo y Ávila (2008), quienes analizan las exportaciones e importaciones de aguacate mexicano en cuatro
países: Reino Unido, Holanda, Francia y Alemania y del cual se obtiene la elasticidad
de los flujos del comercio. Vemos que estos se limitan a un análisis de una fruta
en específico. El primero, además, hace una investigación en un mercado doméstico,
mientras que el segundo indaga en un mercado intrarregional.
Dicho lo anterior, pretendo identificar en este trabajo en qué medida se deben tomar
en cuenta factores de producción, comerciales y macroeconómicos para mejorar la competitividad,
haciendo para esto un análisis internacional, y tomando en cuenta la selección de
diversas frutas.
Metodología
Para alcanzar el objetivo se formuló un modelo de regresión logarítmico para el análisis
de frutas selectas mexicanas en el mercado internacional en donde se utilizó una muestra
de datos relacionados con la capacidad de producción interna, estadísticas comerciales
y algunos otros datos económicos que se consideraron relevantes según la literatura.
Puntualizando, se hizo uso de variables de producción que podían afectar las exportaciones
de frutas del país, tales como superficie sembrada (ha), superficie cosechada (ha),
rendimiento (ton/ha) y producción obtenida.
Del mismo modo, se tomaron en cuenta variables que correspondían al ámbito económico,
tales como tipo de cambio, PIB, población total, población total activa, las cuales,
según la literatura, figuraban como variables relevantes para una mejor explicación
de la oferta mexicana en el mercado mundial. También, se toman en cuenta las importaciones
mundiales, como la variable que corresponde al ámbito comercial. Además, se estimó
el consumo de frutas mexicanas y el precio pagado en el mercado internacional. Particularmente,
las variables construidas se estimaron usando datos anuales en toneladas y en miles
de dólares, para lo cual se tomaron los datos relacionados con México y el mercado
internacional.
Los datos fueron obtenidos de fuentes como el Servicio de Información Agroalimentaria
y Pesquera (SIAP), perteneciente al gobierno de México, en donde se obtuvieron los
datos respectivos a la producción. Del mismo modo, se hizo uso de Trade Statistics
for International Business Development (Trade Map),2 misma que recolecta los datos de United Nations International Trade Statistics Database
(UN Comtrade), cuyo mantenimiento lo lleva a cabo la División de Estadísticas de las
Naciones Unidas (UNSD), esto referente a la obtención de datos comerciales (exportaciones
e importaciones). También se hizo uso del Diario Oficial de la Federación (DOF), Banco de México (Banxico) y Banco Mundial (BM), para obtener las variables
económicas.
Los datos de las frutas fueron recolectados, en primera instancia, con la misma categoría
de 6 dígitos del Sistema Armonizado (SA), debido a que es un dato más desagregado
en cuanto al producto a analizar y esto, a su vez, arroja los datos en toneladas,
lo cual es una característica importante necesaria para el análisis. El desglose de
la Fracción 08 para el caso de México arrojó un promedio de 69 productos para la oferta,
los cuales se agruparon en 39 productos, con la finalidad de formar algunas categorías
de acuerdo con características similares.
Para efectos de estimar el modelo se hizo uso de cinco productos correspondientes
a las frutas más ofertadas por México en el mercado mundial, debido a que contemplaban
el 70% de las exportaciones mexicanas y las cuales, aparentemente, eran las más competitivas
en 2018. Con los datos recabados se pudo obtener un total de 100 observaciones, puesto
que se toman cinco frutas en un periodo de 20 años que va del 2001-2020. Los productos
a los cuales hacemos referencia en el estudio son: aguacate, limón y lima, sandía,
plátano, guayaba, mango y mangostán.
Para el análisis se hizo uso de un modelo con datos en panel log-lineal que permitía
explicar la elasticidad de las exportaciones de frutas mexicanas, respecto a variables
de producción, comerciales y económicas.3 Donde ln = logaritmo natural, es decir, logaritmo en base e y donde e = 2.718 (Gujarati, 2010). Se aplicó un modelo con efectos aleatorios, porque supone que las relaciones de
las variables no están definidas por las particularidades de las frutas.
Dicho modelo permitió explicar: 1) si las exportaciones de frutas mexicanas se incrementaban
a medida que la producción interna del país aumentaba su volumen; 2) sí las exportaciones
mexicanas crecían a medida que el precio pagado por las frutas en el mercado internacional
subía, y, 3) si las exportaciones incrementaban si el tipo de cambio favorecía al
peso mexicano, es decir, si el dólar está caro frente al peso. De este modo, se pudo
tener mayor claridad para implementar políticas de producción y comercialización favorecedoras
en mayor medida a la competitividad de frutas mexicanas.
Situación de la oferta de frutas selectas mexicanas en el mercado mundial
La competitividad del mercado de frutas mexicano es determinada por la dependencia
con Estados Unidos de América resultante en mayor medida de la cercanía geográfica
con dicho país, lo cual brinda una mayor razón para investigar otros mercados y buscar
una diversificación (Maya-Ambia 2015). En el mundo, las frutas son exportadas por 235 países con un valor comercial de
US $130,478,522 para 2020 (Trade map 2020).
En términos de cantidades de exportación se comercian alrededor de 98,366,674 toneladas
ocupando la posición 31 en el ranking del total de productos en el mercado internacional, teniendo una participación de
0.64%. En cuanto a México, este se sitúa en el cuarto lugar en el mundo como país
más importante en las exportaciones. Pasó de exportar 1,435,873 toneladas en el 2001
a exportar 4,652,133 toneladas en 2018, lo cual significó un incremento en toneladas
de 224%. Estos datos lograron posicionar al sector frutícola en el primer puesto en
importancia en cuanto a productos agrícolas comercializados en el mercado internacional
(Trade Map 2018).
Tabla 2
Exportaciones mundiales y mexicanas de frutas de la categoría 08 de SA, 2001-2018.
|
|
Exportaciones mundiales de frutas
|
Exportaciones mexicanas de frutas
|
|
2001 (ton)
|
49,816,147
|
1,435,873
|
|
2018 (ton)
|
98,366,674
|
4,652,133
|
Del total de las exportaciones de frutas mexicanas enviadas al mundo para el 2020,
se exporta aproximadamente el 84% a su principal socio comercial. Las principales
cinco categorías de frutas4 que México exporta al mundo son: aguacate, limón con o sin semilla y lima, sandía,
plátano, guayaba, mango y mangostán; en conjunto, estas frutas contemplan el 70% del
mercado de exportación mexicano hacia el mundo.
Gráfica 1
Principales frutas exportadas por México en el mercado global, 2001-2020 (en toneladas).

Fuente: Elaboración propia con datos de Trade Map (2020).
Las exportaciones en toneladas de frutas correspondientes al comercio mexicano con
el mundo han ido creciendo a lo largo de 20 años. México ha aumentado tres veces el
volumen en toneladas de sus exportaciones de 2001-2020. Se puede apreciar que los
datos para el caso de la sandía, plátano, guayaba, mango y mangostán bajaron sus valores
en toneladas, mismos que pueden deberse a problemas de trasferencia de datos por pandemia.
Análisis de las estimaciones
Se comienza por desagregar los estadísticos descriptivos para cada fruta, para diferenciar
la importancia incluso entre ellas. Los datos muestran que en México se siembra en
mayor medida aguacate, sobrepasando la extensión territorial con 0.05% en relación
con las demás frutas, esto es una diferencia de 1.92 puntos porcentuales entre el
valor que corresponde a la fruta con menor cantidad y la que contiene el valor máximo.
Con respecto a lo que se cosecha también el aguacate está por encima con 0.04%, o
bien 1.87 puntos porcentuales con respecto al valor mínimo y máximo (Tabla 3).
Tabla 3
Estadísticos descriptivos de las variables dependiente e independiente, 2001-2020.
|
Variable
|
Obs.
|
Mean
|
Std. Dev.
|
Mín.
|
Máx.
|
|
Aguacates
|
|
ln_exp_ton
|
20
|
12.8332
|
0.8655
|
11.1791
|
13.963
|
|
ln_sup_sem
|
20
|
11.8945
|
0.3207
|
11.4561
|
12.3931
|
|
ln_sup_cos
|
20
|
11.8066
|
0.2925
|
11.4494
|
12.3213
|
|
ln_pro_obt
|
20
|
14.1207
|
0.32
|
13.7113
|
14.6884
|
|
ln_c
|
20
|
13.7187
|
0.1373
|
13.568
|
14.0265
|
|
ln_ren_obt
|
20
|
2.314
|
0.0464
|
2.1939
|
2.3758
|
|
ln_p_local
|
20
|
6.874
|
0.1764
|
6.4736
|
7.1617
|
|
ln_p_exp
|
20
|
7.6917
|
0.1716
|
7.3264
|
8.1048
|
|
ln_imp_int_ton
|
20
|
13.7545
|
0.6581
|
12.6615
|
14.773
|
|
Limones y limas
|
|
ln_exp_ton
|
20
|
13.1761
|
0.3008
|
12.4826
|
13.5716
|
|
ln_sup_sem
|
20
|
12.0082
|
0.1402
|
11.8021
|
12.2446
|
|
ln_sup_cos
|
20
|
11.9244
|
0.1125
|
11.7463
|
12.1287
|
|
ln_pro_obt
|
20
|
14.5621
|
0.1587
|
14.2818
|
14.8633
|
|
ln_c
|
20
|
14.2859
|
0.1294
|
14.0004
|
14.542
|
|
ln_ren_obt
|
20
|
2.473
|
0.2784
|
2.0799
|
3.4032
|
|
ln_p_local
|
20
|
5.481
|
0.1788
|
5.1374
|
5.8021
|
|
ln_p_exp
|
20
|
6.3298
|
0.2509
|
5.7825
|
6.5903
|
|
ln_imp_int_ton
|
20
|
14.6704
|
0.2509
|
14.2288
|
15.1475
|
|
Sandías
|
|
ln_exp_ton
|
20
|
13.1851
|
0.3345
|
12.4078
|
13.5518
|
|
ln_sup_sem
|
20
|
10.6646
|
0.1099
|
10.4746
|
10.9251
|
|
ln_sup_cos
|
20
|
10.6162
|
0.0936
|
10.4499
|
10.8376
|
|
ln_pro_obt
|
20
|
13.8883
|
0.1698
|
13.6621
|
14.2024
|
|
ln_c
|
20
|
13.193
|
0.4256
|
12.5571
|
14.1248
|
|
ln_ren_obt
|
20
|
3.269
|
0.1724
|
3.0321
|
3.6089
|
|
ln_p_local
|
20
|
5.3385
|
0.1323
|
5.0363
|
5.4609
|
|
ln_p_exp
|
20
|
6.1447
|
0.1705
|
5.7401
|
6.4615
|
|
ln_imp_int_ton
|
20
|
14.789
|
0.3456
|
14.1665
|
15.2484
|
|
Plátanos
|
|
ln_exp_ton
|
20
|
12.0982
|
0.9417
|
10.6347
|
13.265
|
|
ln_sup_sem
|
20
|
11.2564
|
0.055
|
11.0841
|
11.3156
|
|
ln_sup_cos
|
20
|
11.2281
|
0.0533
|
11.0702
|
11.2866
|
|
ln_pro_obt
|
20
|
14.5858
|
0.0493
|
14.4908
|
14.6846
|
|
ln_c
|
20
|
14.4953
|
0.1133
|
14.2417
|
14.7174
|
|
ln_ren_obt
|
20
|
3.358
|
0.0551
|
3.2016
|
3.4308
|
|
ln_p_local
|
20
|
5.319
|
0.1742
|
5.0189
|
5.6868
|
|
ln_p_exp
|
20
|
6.1015
|
0.3878
|
4.5707
|
6.4081
|
|
ln_imp_int_ton
|
20
|
16.7251
|
0.2484
|
16.3283
|
17.2614
|
|
Guayabas, mangos y mangostanes
|
|
ln_exp_ton
|
20
|
12.5215
|
0.2638
|
12.1784
|
12.985
|
|
ln_sup_sem
|
20
|
12.2452
|
0.0528
|
12.1602
|
12.3423
|
|
ln_sup_cos
|
20
|
12.1887
|
0.0544
|
12.0935
|
12.283
|
|
ln_pro_obt
|
20
|
14.4761
|
0.0958
|
14.3233
|
14.6411
|
|
ln_c
|
20
|
14.3483
|
0.1428
|
14.1637
|
14.6896
|
|
ln_ren_obt
|
20
|
2.5242
|
0.2659
|
2.1663
|
3.2669
|
|
ln_p_local
|
20
|
5.572
|
0.1451
|
5.2388
|
5.8736
|
|
ln_p_exp
|
20
|
6.7088
|
0.2874
|
6.2776
|
7.1403
|
|
ln_imp_int_ton
|
20
|
14.035
|
0.42
|
13.3192
|
14.6378
|
Conviene subrayar que, de las cinco categorías de frutas, el limón y lima alcanzan
mayor producción con 0.18%, esto es una diferencia de 1.20 puntos porcentuales entre
el valor menor y el que alcanzan el limón y lima, sin embargo, la sandía es la fruta
que tiene mayor rendimiento por hectárea con 0.18%, esto es, 1.53 puntos porcentuales
entre el valor mínimo y máximo. En cuanto a las exportaciones mexicanas, el aguacate
es la fruta que está por encima de las demás con 0.39%, con una diferencia entre el
valor mínimo y máximo de 3.32 puntos porcentuales (Tabla 3).
Con respecto al consumo interno, la guayaba, mango y mangostán es la categoría de
frutas con mayor representación: 0.004% para el consumo mexicano, es decir, 2.13%
entre el valor mínimo y máximo. Para el caso del consumo internacional es el plátano
la fruta con mayor representación con 0.93%, esto es 4.60% de diferencia entre el
valor menor y el superior. En cuanto al precio pagado en el mercado interno, el aguacate
es el que muestra una diferencia de 2.15% entre el valor mínimo y máximo. Por último,
respecto al precio pagado en el mercado internacional, el aguacate es la fruta mejor
pagada con más del 0.96%, con una diferencia entre el mínimo y máximo de 3.53%.
En otras palabras, el productor mexicano tiene mayor plantío de aguacates y son los
mismos los que se cosechan. En cuanto al rendimiento, la sandía es la fruta que sobresale
por encima de las demás; sin embargo, en términos de producción en toneladas, el limón
es la fruta que alcanza el mayor indicador, lo cual quiere decir que a la hora de
cortar probablemente hay más facilidad para hacerlo o hay menor robo hormiga.
Ahora bien, hablando del comercio tanto nacional como internacional, la población
mexicana consume en mayor medida guayabas, mangos y mangostanes, el mercado internacional,
por su parte, demanda en mayor medida plátanos; no obstante, México solo produce básicamente
para abastecer el consumo interno y le apuesta todo a las exportaciones de aguacates,
puesto que es la fruta mejor pagada en el mercado mundial.
La Tabla 4 muestra la estadística descriptiva de las variables de control, en México el tipo
de cambio resulta con una diferencia entre el valor mínimo y máximo de 0.83 puntos
porcentuales. En cuanto al PIB, cuenta con una diferencia de 0.36%. En la población
total, se logra ver una diferencia de 0.25 puntos por encima del valor mínimo. La
población activa tiene una diferencia de 0.37 puntos porcentuales. Por último, el
crecimiento poblacional muestra una diferencia de 0.027% entre el valor mínimo y máximo.
Tabla 4
Estadísticos descriptivos de variables de control, 2001-2020.
|
Variables de control
|
|
Variable
|
Obs.
|
Mean
|
Std. Dev.
|
Mín.
|
Máx.
|
|
ln_tc
|
20
|
2.593388
|
0.254485
|
2.233235
|
3.067588
|
|
ln_pib
|
20
|
27.7218
|
0.121658
|
27.53798
|
27.90321
|
|
ln_p_total
|
20
|
18.55504
|
0.079825
|
18.42366
|
18.6748
|
|
ln_p_activa
|
20
|
17.70852
|
0.116571
|
17.49784
|
17.87317
|
|
ln_c_p
|
18
|
0.320669
|
0.08262
|
0.160888
|
0.427783
|
El análisis de estadísticos descriptivos muestra la diferencia de la situación comercial
relativa para cada una de estas categorías de frutas. Puesto que no es lo mismo la
producción interna de aguacate que la producción interna de sandía, implican situaciones
distintas a la hora de tomar decisiones de producción o de comercio, por lo cual no
es viable generalizar y aplicar las mismas condiciones para estas frutas diferenciadas
entre sí.
Estimaciones econométricas
En esta sección se analizan los resultados de las estimaciones de las regresiones
usadas para evaluar los impactos de las variables en las exportaciones de frutas mexicanas.
En un primer lugar, se optó por sacar las correlaciones de manera conjunta e individual
para determinar si existe algún tipo de multicolinealidad y por tanto no pueden agregarse
en un mismo modelo, porque este puede ser insesgado y no eficiente. Para la selección
de las variables para la regresión se toman en cuenta las correlaciones conjuntas
debido a que el número de observaciones para cada fruta es de 20 datos por lo cual
no es viable para la aplicación en una regresión.
Tomando en cuenta la literatura, existe una relación positiva entre las exportaciones
de frutas en toneladas, producción interna, demanda internacional, precio interno,
precio en el mercado internacional, población total, población total activa, crecimiento
poblacional internacional y tipo de cambio, mientras que se espera una relación negativa
con algún tipo de crisis económica. Sin dejar de lado las variables dummies que van a diferenciar las frutas. La Tabla 5 muestra las variables teóricamente requeridas para la aplicación del modelo.
Tabla 5
Variables de panel de datos.
|
Variable
|
Definición
|
Periodo
|
Frutas
|
|
lnexp _ton |
Logaritmo de las exportaciones de frutas en toneladas
|
2001-2020
|
5
|
|
Dagua |
Variable dummy si el producto es = 1
|
2001-2020
|
5
|
|
Dlim y lim |
Variable dummy si el producto es = 2
|
2001-2020
|
5
|
|
Dsandi |
Variable dummy si el producto es = 3
|
2001-2020
|
5
|
|
Dplatan |
Variable dummy si el producto es = 4
|
2001-2020
|
5
|
|
ln _pro_obt |
Logaritmo de la producción obtenida
|
2001-2020
|
5
|
|
ln _imp_int |
Logaritmo de la demanda internacional de frutas
|
2001-2020
|
5
|
|
ln _p_local |
Logaritmo del precio local en miles de dólares por tonelada
|
2001-2020
|
5
|
|
ln _p_exp |
Logaritmo del precio a la exportación en miles de dólares por tonelada
|
2001-2020
|
5
|
|
ln _tc |
Logaritmo del tipo de cambio
|
2001-2020
|
5
|
|
ln _p_total |
Logaritmo de la población total
|
2001-2020
|
5
|
|
ln _p_activa |
Logaritmo de la población total activa
|
2001-2020
|
5
|
|
ln _c_p |
Logaritmo del crecimiento poblacional internacional
|
2001-2020
|
5
|
Para lo anterior, y tomando en cuenta la teoría y los datos numéricos, se plantea
la siguiente función:
De este modo, la ecuación plantea una relación entre las exportaciones en toneladas
como variable dependiente y como variables independientes: dummies de cada fruta, producción interna del país, demanda de frutas internacionales, precio
en el mercado interno, precio en el mercado internacional, tipo de cambio, población
total, población total activa, crecimiento poblacional internacional, y crisis financiera,
para demostrar en qué porcentaje influyen las variables independientes en las exportaciones
de frutas mexicanas. Se aplica el ejercicio y se van descartando variables hasta llegar
a la regresión que más lo explica.
Dicho esto, con el análisis de la regresión se demuestra en qué medida las exportaciones
mexicanas de frutas se incrementen si los productores aumentan el volumen en toneladas
de producción. Si el precio pagado en el mercado interno disminuye. Si el precio del
mercado internacional resulta ser más atractivo. Si la demanda de frutas en el mercado
internacional crece. Si el tipo de cambio es más alto en relación con el peso mexicano.
Si la población total mexicana y la población económicamente activa aumentan. Si el
crecimiento poblacional internacional va al alza, y en qué medida afecta una crisis
económica en las exportaciones de frutas mexicanas.
Una vez planteado teóricamente, se aplican las correlaciones correspondientes para
ver cuáles variables no presentan multicolinealidad entre sí y cuáles son significativas
tentativamente para aplicar la regresión para dicho estudio. Se aplican varios modelos
con un nivel de confianza del 95%, donde se van descartando variables hasta llegar
a la opción que explique en mayor medida las variables.
El resultado arroja que las exportaciones de frutas mexicanas dependen de la producción
interna del país, precio en el mercado internacional y tipo de cambio. En este modelo
todas las variables salen significativas y el R2 es de 61%, es decir, el modelo explica las exportaciones mexicanas en ese porcentaje.
Por lo tanto, se procede a una interpretación de los resultados para entender la sensibilidad
comercial de las frutas frente a cambios en estas variables. La producción interna
y el precio de la exportación tienen un grado de combinación lineal de apenas 0.4844*.
En tanto, la producción interna y el tipo de cambio muestran una combinación lineal
con valores de 0.1385*.
Los resultados muestran que las exportaciones promedio en toneladas de aguacates están
por encima de la fruta base en 1.56%, mientras que los limones y limas por encima
con 1.13%, las sandias por su parte con 1.56%, y las guayabas, mangos y mangostanes
están por encima con 0.69%. Para el caso de las exportaciones de frutas, si la producción
aumenta 0.66% entonces estas crecen en 1%, si el precio en el mercado internacional
aumenta 0.32 entonces las exportaciones decrecen en 1% y si el tipo de cambio aumenta
su valor en 1.63% entonces las exportaciones aumentan 1%.
En otras palabras, la producción obtenida presenta una relación positiva con las exportaciones,
significando que a mayor producción mayores exportaciones. Para el caso del precio
internacional este muestra una relación negativa con las exportaciones, esto es, viéndolo
desde la perspectiva de la demanda, si la fruta aumenta su precio internacional la
demanda va a disminuir. En cuanto al tipo de cambio, este indica una relación positiva
con las exportaciones, implicando que si este es más caro frente al peso mexicano
entonces la moneda extranjera tiene mayor valor y por consiguiente tenderá a consumir
más producto (Tabla 6).
Tabla 6
Resultados del modelo.
|
R2 = 0.6092
|
|
Variable
|
coeficientes
|
ee |
z |
P > |z|
|
|
Constante
|
4.022095
|
4.484499
|
0.9
|
0.37
|
|
dagua |
1.566121
|
0.32448
|
4.83
|
0
|
|
dlim y lim |
1.132514
|
0.133145
|
8.51
|
0
|
|
dsandi |
1.566958
|
0.266318
|
5.88
|
0
|
|
dguaya |
0.694198
|
0.166815
|
4.16
|
0
|
|
ln _pro_obt |
0.668255
|
0.338159
|
1.98
|
0.048
|
|
ln _p_exp |
-0.323401
|
0.170978
|
-1.89
|
0.059
|
|
ln _tc |
1.637625
|
0.259648
|
6.31
|
0
|
A manera de conclusión, este ejercicio de regresión se puede aplicar a cualquier sector
para tener una visión más certera de qué sucede con los productos preocupantes para
el país y encaminarlos con la aplicación de políticas públicas, para que puedan tener
mayor auge en el mercado internacional, y lograr un mayor desarrollo y crecimiento.
Conclusiones
En esta investigación se ha mostrado la importancia que tienen las exportaciones de
frutas selectas mexicanas en el mercado internacional. Para lo cual, se elaboró un
análisis gráfico del comercio mexicano con el fin de visualizar la posición comercial
de cada una de estas frutas, análisis descriptivo, y se aplicaron una serie de regresiones
en panel. El interés del trabajo era analizar cómo han evolucionado las exportaciones
mexicanas y qué factores influyen en estas. A continuación, se discuten los principales
hallazgos, repercusiones y futuras líneas de investigación.
La primera parte de resultados arroja la importancia que tiene el sector de las frutas
en el mundo. Las exportaciones han crecido en un 97%, mientras que las importaciones
han aumentado 111% a lo largo de 18 años en términos de toneladas. Este mismo análisis
también se aplicó para el caso de México, de este modo las exportaciones han crecido
224%, dicho porcentaje se debe a frutas como: aguacate, limón y lima, sandia, plátano,
guayaba, mango y mangostán, mientras que las importaciones han aumentado 27% en este
mismo periodo, estas son frutas como: manzana, uva, pera, melón y nueces.
La segunda parte de resultados muestra, a través de las estimaciones de este trabajo,
que las exportaciones mexicanas indican estar influenciadas por la producción interna
del país, precio de las frutas en el mercado internacional y el tipo de cambio. Esto
es que la oferta aumenta 1% a medida que la producción aumenta 1.56%, si el tipo de
cambio aumenta en relación con el peso mexicano en 1.63% y, por último, las exportaciones
disminuyen 1% a medida que el precio en el mercado externo baja 0.32%. De este modo,
solo es posible proponer políticas públicas que brinden mayor atención al sector productivo
de estas frutas, pues las otras dos variables son un tanto externas como para poder
sugerir políticas.
Por tanto, después de este extenso análisis de diagnóstico del mercado de frutas selectas
mexicanas y de los principales factores influyentes en este, se recomiendan políticas
públicas para brindar mayor atención al sector productivo: apoyos económicos para
la obtención de plantas, capacitación tecnológica para producción masiva, apoyos a
las exportaciones de estas frutas, apoyos sí existentes, pero solo para los productos
de primera necesidad, dejando olvidados a los productos que brindan mayor utilidad
al país.
Del mismo modo, es también pertinente orientar al tomador de decisión a través de
la capacitación sobre los requisitos de exportación en otros mercados potenciales
para estas frutas selectas, aunado a ello, hacerles saber de la competencia con la
cual se enfrentan dentro del mercado internacional en dicha temporalidad y cómo se
puede lograr adquirir mercado.